De refugiada a empresaria: el camino de Fatima
Cuando Fatima llegó a Montréal en 2019, no hablaba ni francés ni inglés. Refugiada siria con tres hijos, llevaba consigo un solo activo: su pasión por la pastelería.
Los primeros pasos
"Los primeros meses fueron los más difíciles. No entendía nada, ni siquiera podía comprar pan. Pero tenía que alimentar a mis hijos, así que encontré la fuerza."
Fue una trabajadora social de CARI quien orientó a Fatima hacia los cursos de francisación. Paralelamente, ella participó en los talleres de emprendimiento femenino.
El nacimiento del proyecto
"Un día, llevé baklavas a un taller de CARI. ¡Todos querían! Mi asesora me dijo: Fatima, esa es tu empresa."
Con la ayuda de CARI, Fatima elaboró su plan de negocios, obtuvo un microcrédito y encontró un local en Saint-Laurent.
Hoy
Su pastelería "Les Délices de Fatima" emplea ahora a dos personas y abastece a varios restaurantes del barrio.
"CARI me dio mucho más que una mano. Me dio la confianza de que podía triunfar aquí."
Nuestros consejeros están disponibles para acompañarle en sus trámites.
